Buenas Aventuras

En general, la religión es aburrida. Sin embargo, no hay nada más interesante en toda la creación que Dios mismo. No hay aventura mejor que las que podemos tener con Jesucristo. Siempre resultan buenas, y las historias no tienen nada de aburridas. Ser "bienaventurado", equivale a ser bendecido. Hace más de 40 años empecé a tener aventuras con Cristo. Aquí comparto contigo algunas de mis historias.

Mi foto
Nombre:
Lugar: Indiana, United States

18.6.10

Lejos de mi casa

Acabo de darme cuenta que he vivido más de treinta años, casi la mitad de mi vida, en países extranjeros. Vivo en España pero no convenzo a nadie que sea española. Viví nueve años en Costa Rica, pero la última vez que visité allí el país había cambiado tanto que no sabía navegar. Cuando voy a Estados Unidos tengo familia y amigos, pero no estoy “en casa” en ningún lugar porque he estado fuera demasiado. Yo he cambiado y el lugar también ha cambiado.  En fin, no tengo patria.

No me quejo. Los amigos que tengo en muchos lugares son preciosos. Me han enriquecido mucho, y tanto de lo que soy lo tengo de ellos. Aunque la vida es un poco complicada a veces, no he pasado necesidad. La Biblia dice que Dios guarda a los extranjeros (Salmo 146:9).

Pienso que también Jesucristo era “extranjero”, aunque técnicamente vivió en el mismo país donde nació. Él dejó el cielo para nacer aquí en esta tierra, donde no encontró mucha bienvenida. Aún hoy en día debe sentirse muy solo caminando por nuestras ciudades. Está de moda rechazarle. Supongo que cuando recibe una invitación a entrar en la vida de alguien, acepta con mucha alegría.

Soy extranjera pero no estoy sola, y mi acompañante conoce bien la condición y me puede guiar.